Friday, 8 October 2010

Monday, 4 October 2010

En agosto me arrancaste de las sábanas con un llamado a media mañana que no llegué a atender. Era sábado y me había levantado con la misma idea que arrastraba desde hacía dos semanas: cortar el pasto. La última vez tuve que salir con botas de goma, porque el perro andaba atontado y me pareció que podía haber víboras entre la maleza que le hubieran picado. Tan largo lo tenía.


Cuando llegaste dijiste que no, no estaba tan largo. Y era cierto; las botas fueron para probarlas, por que a esa altura ya me iba. Tres días y me iba. Vos acomodaste tus herramientas y trabajabas en silencio un alambre inolvidablemente largo y fino. Silbabas variaciones improvisadas sobre dos o tres notas que me hacían acordar a la compota de peras o a un cuadro con peras; yo me la pasé escuchándote hasta que terminaste con un grito de cotorra bastante agudo, suave, casi inaudible. Yo aplaudí de pie.


-En tres días salgo, bondi, tren, tren, bondi, dedo y llego. Vos después, y yo te espero en la ruta y Marineros. Dos kilómetros y Lauregui nos hace el pase de posta de la llave y el telescopio porque no lo deja sólo nunca. Un espectáculo nocturno.
-Sí, y le pintamos el techo de blanco. Le dije que vamos a andar con tiempo. Aunque no voy a llevar despertador, y podemos pintar de noche. Yo estoy lista, todo listo, compré galletas de arroz, jamón, palmertias y yerba, y hoy me llevo las botas de goma.
-¿Galletas de arroz? Te usé las botas; pensé que me las dabas.
-Si a vos no te quedan. Sí, galletas de arroz.
-Me las probé nada más.
-Lauregui nos deja un auto viejo, muy viejo y negro. Resulta que cuida tres o cuatro y anda como perro con dos colas mirándolos de arriba y de abajo; "me siento en un fardo y los miro, los dibujo y paseo cada tanto".
-Hermoso, podemos salir de noche con el telescopio y meternos campo adentro, todo oscuro, campera y bufanda y dormimos en el auto. Anoche soñé que se me congelaba la barba y me ponías agua tibia con limón para recuperarla. ¿Llevas campera?


Y te dije (y vos te reíste como un sí, atrás de una pinza y la trama de tu pelo): -Si, al llegar, le ganamos al frío, voy a quemar las naves.


Y después vino la playa. Pero entonces ya era verano, y lo del medio es pura miga de memoria.




Wednesday, 29 September 2010

Thursday, 23 September 2010

- the Woodstock sound, some law, some flower lessons biding you speak or father brown´s,
but
now you´re steping real grass, G.




Monday, 20 September 2010

Thursday, 16 September 2010



"Entra en los grandes oficios (ya llega el momento), oh vástago querido de los dioses, magna
semilla de Júpiter. Mira el mundo que te hace señal con el peso de su bóveda, y las tierras, los
trechos del mar, el cielo profundo; mira cómo todo se alegra con el siglo que está al llegar.
¡Ojalá me reste para entonces la última parte de una vida larga y el aliento suficiente para
decir tus hazañas!"
Égloga IV (fragmento); Bucólicas, Virgilio.