Monday, 5 March 2012

aunque su nombre
se pronunciaba con hondos perfumes
mas no por hambre
sino por manifestación (o juego)
o porque el amor clama un terreno
fui el primero en plantar
con la tarde de altar
en un manojo de tierra
verdad
¡y ni la noche la ahogaba!
dejé un movimiento
una circunstancia esbelta
de gesto vivo
y dulce esencia
para que sea suya la flor
y sea eterna

Wednesday, 29 February 2012


para que despiertes
mujer abundante
a mi deseo lo inspira
tu sonámbula abstinencia

abeja haragana
en la apoteosis de tu siesta
con gran disimulo
soy el colibrí que pospone su néctar
y te baña del suave júbilo
que nace de la carencia

Tuesday, 28 February 2012


(...)
(Me quede ahí, mirándome la mano izquierda, veinte, treinta segundos; un minuto. Murmuraba una canción; no me acuerdo cuál era. Entre estrofa y estrofa le agregaba un “puto“. El Crónica contra mi pantalón era el pulso; mis pies, un bombo y un redoblante.  Al final eso me habrá durado tres minutos, ponele. Después fui cambiando: pase por “luto“, “truco“, “fruto“. Probe “enjuto” y no iba. De fondo Larrea hablaba con un invitado; el Gordo Salinas, creo. Mi cabeza era un tren a doscientos por hora, pero no podía pensar en nada concreto. Estaba agitado y, diríase, divertido. También triste y urgente, pero lleno de energías. Con ganas de quemarme, Soñora.)  

Enrico Ciriglano iba a estar en Buenos Aires una semana. Después, Córdoba, Rosario y de vuelta a Milán. Estaba parando en el Sofitel, pero, por algún motivo, todas las mañanas se subía a un Mercedes blindado y desayunaba en el Hilton, en Puerto Madero. Lo sé, Soñora, porque yo lo ví. Lo seguí, entendés. Pegué otro faltazo al laburo y lo seguí un día y medio; tenía que verle la cara a ese. Si supiera de Suárez, el hijo de puta, si supiera de nosotros. De ésto harán diez días, ponele que once.

Pero no estoy como para andar reclutando mentiras, tanto ida y vuelta desde un mismo lugar. El único lugar que sos vos, Soñora, que soy yo. No me puedo negar tanto, me entendés. Nos parecemos tanto a las cosas, Soñora, uno está tan parado indefectiblemente en su lugar, siempre, que indefectiblemente le empieza a dar vueltas al perro que es uno. Lo que es, Soñora, To On. Una maravilla de verdad. No el DNI, Soñora; olvidémoslo. Rompamos la brújula, hermano, siempre estamos llegando, diría Suárez, de cualquier forma y color estamos llegando. Tanto cadalzo en el pecho para entenderlo. Nuestras armas, Soñora, la dulzura, el desenfreno, monedas para festejar, que si no abrazamos la vida como un también festejo, Soñora, toda esa luz que no se ve, Soñora, si no mudara en fuego mi tristeza, si no fuera flor aquella flor, ¿sería qué cosa bastarda? Andá y abrazá a tu vieja, me decía Suárez en otras palabras. Dejate querer por el pasto, sacate esas medias y dejate querer por el pasto, cansate un poco, querés, me decía Suárez. Un amigo viejo, un jugador distinto, viste; maquinista del Roca veintisiete años y yo lo conocí jubilado, haciendo el mango de guarda y ahora somos amigos. Qué honor, Suárez; pero qué honor tu consejo y tu silencio. (...)

CINE LORCA

Sunday, 26 February 2012


ADAN
(En el colmo de la exaltación.)
Vea, Schultze. Imagínese un rosal a punto de abrir una rosa en el instante preciso en el que la trompeta del                             ángel anuncia el fin del mundo. ¿Se detendría el rosal?

SHULTZE
(Asombrado.)
Creo que no.

Leopoldo Marechal

Friday, 24 February 2012


las bocas el cielo
tupidos de ironía
la retórica de lo ambigüo
eximían con su presuntuoso fulgor
a todo aquel que exigía

el amor sin riesgo
vuela como un ave obstinada
librando la exigüidad
perenne allá arriba

pero tu y yo en los días
somos el pan
la arena en las encías
el estornudo obturado
las hormigas urgidas

sucedió pues
que se ha vuelto tu vida
el alma en flor y la cara de india
indispensable dignidad
de hermana madre novia amiga

yo la tierra
te prefiero en el cuello
de locura almibar
y de noche
sucia caída

Thursday, 23 February 2012

Tuesday, 21 February 2012